jueves, 2 de febrero de 2012

WISLAWA SZYMBORSKA 1923 - 2012


Amor a primera vista

Ambos están convencidos
de que los ha unido un sentimiento repentino.
Es hermosa esa seguridad,
pero la inseguridad es más hermosa.

Imaginan que como antes no se conocían
no había sucedido nada entre ellos.
Pero ¿qué decir de las calles, las escaleras, los pasillos
en los que hace tiempo podrían haberse cruzado?

Me gustaría preguntarles
si no recuerdan
-quizá un encuentro frente a frente
alguna vez en una puerta giratoria,
o algún "lo siento"
o el sonido de "se ha equivocado" en el teléfono-,
pero conozco su respuesta.
No recuerdan.

Se sorprenderían
de saber que ya hace mucho tiempo
que la casualidad juega con ellos,

una casualidad no del todo preparada
para convertirse en su destino,

que los acercaba y alejaba,
que se interponía en su camino
y que conteniendo la risa
se apartaba a un lado.

Hubo signos, señales,
pero qué hacer si no eran comprensibles.
¿No habrá revoloteado
una hoja de un hombro a otro
hace tres años
o incluso el último martes?

Hubo algo perdido y encontrado.
Quién sabe si alguna pelota
en los matorrales de la infancia.

Hubo picaportes y timbres
en los que un tacto
se sobrepuso a otro tacto.
Maletas, una junto a otra, en una consigna.
Quizá una cierta noche el mismo sueño
desaparecido inmediatamente después de despertar.
Todo principio
no es mas que una continuación,
y el libro de los acontecimientos
se encuentra siempre abierto a la mitad.

De "Fin y principio" 1993

sábado, 7 de enero de 2012

JESÚS AGUADO



XXII


La niña.
El charco.

Un barco de papel.

El sol se para.


III


No me quites el sol.

¿Acaso tú sabrías cómo hablarle?














miércoles, 21 de diciembre de 2011

EUGENIO DE ANDRADE



Tocar tu piel,
el pulso abierto
al filo de la mirada.

Que ésa sea
la casa, la estrella
del primer día.

Rosa inflamable,
boca del aire.

martes, 6 de diciembre de 2011

lunes, 14 de noviembre de 2011

lunes, 7 de noviembre de 2011

BLANCA VARELA


Noche afuera


ascender de la noche

hacia la oscuridad más plena

hasta encontrar agua que no se bebe

ni corre bajo el pie

agua que no se oye

ni se ve

o esperar en la boca del pozo

que se cierra

la cuerda que es carne de tu lengua

que te dice y te cuelga

martes, 1 de noviembre de 2011

CONCHA GARCÍA


Si al menos
yo tuviera la impresión, sólo
la impresión, de decir algo,
el presentimiento de que la voz
sea la cosa que me dice.